El viaje por Santa Cruz ha sido un viaje mágico. Sorprendiéndome siempre en cada nuevo destino al que iba. Por un lado, la novedad a cada paso, pero, también, por otro lado, me pasaba que algunos sabores, aromas y lugares me despertaban recuerdos de la infancia. Por ejemplo, con la cocina a leña, tenía el recuerdo muy claro de las visitas a la estancia de mi abuelo. Me pasa lo propio al ver ese verde hermoso que tiene Santa Cruz, que me trae la misma felicidad desde niña; algo parecido, me pasa con la inmensidad de los increíbles paisajes naturales que tuve el placer de conocer. Cada vez que vuelvo, me emociona como la primera vez. Debe ser porque me encanta esa sensación que te da el campo, de extensión, de libertad.

DESTACADOS



El Arriero


Visitar Santa Cruz y no comer un buen churrasco es realmente imperdonable. Es como ir al santuario de Copacabana y almorzar una hamburguesa, o como ir a Lima y pasar de largo sin probar un buen ceviche, o como viajar a México DF y no dejarse inyectar por lo menos una vez l...

Manjar Blanco


Proceso tradicional y rico como él solo, la prueba está en cómo brillan los ojos de los dulces conocedores. Y si la presentación pide prestado el envase a otra marca, es –para quienes saben– ineludible signo de un buen manjar blanco. Para quienes no lo cono...

Porongo


“Pueblear”, verbo utilizado a tan solo media hora de la ciudad para referirse a una felicidad particular producto de visitar una serie de microeventos destacables que recuerdan a la Santa Cruz de antaño. Porongo es el destino de dicha felicidad, aquel que conse...

LOS IMPERDONABLES



La idea de todo el proyecto es precisamente regalar esos momentos: de compartir, de comer, de ver, de hacer, de vivir. Es verdaderamente un placer para mí hacer esto y ofrecerlo. Porque viajar y compartir sana, te hace bien. Eso es lo que quiero compartirles: una partecita de mi experiencia para que cada uno tenga la suya.

En cada libro se queda una parte mía, también. Está mi mirada, claro, pero también está el momento que vivo durante su proceso, que siempre es único. Y, sobre todo, queda mi cariño por este país. Espero de corazón que lo disfruten.


Claudia Prudencio Aponte